Un verano que no ha dado tregua
El calor ha marcado el ritmo de estos meses: una sensación de calor sostenido como nunca antes, que nos ha traído no solo cansancio físico, sino también una preocupación cada vez más presente sobre lo que esto supone, tanto a nivel local como global. Aun así, la vida en Arterra ha seguido su curso, llena de visitas, encuentros y momentos para celebrar.
Arterra, punto de encuentro
El verano trae consigo su propia efervescencia: visitas personales, eventos, caras nuevas y conocidas que se acercan a Arterra buscando sombra, comunidad o ambas cosas. Entre ellas, recibimos una reunión interna de Extinction Rebellion, que eligió nuestro espacio para sus jornadas de organización. Y del 26 al 31 de agosto abrimos de nuevo nuestras puertas: fue un grupo muy majo y una semana realmente bonita. Algunas personas de Arterra también salieron a representarnos más allá de nuestras fronteras, participando en el Ecovillage Gathering, ya fuera como representantes de la comunidad o como parte del equipo de GEN Europe.
Cielos, deporte y reflexiones profundas
Este verano tuvimos la suerte de vivir un eclipse en comunidad, con una observación compartida que nos reunió a mirar hacia arriba juntas. También han surgido pequeñas tradiciones nuevas, como echar un mini partido de voley antes de comer. Y en nuestros promotores de julio y septiembre seguimos profundizando en respuestas concretas a la crisis ecosocial, cada vez más presente, trabajando en definir acciones concretas de adaptación.